Correr con música

He aquí una de las primeras dudas que acostumbra a asaltar a todo aquél que se inicia en esto del running: “¿salgo a correr con o sin reproductor de música?”. Bendito dilema.

No voy a intentar convencerte de que hagas una cosa o otra, ¡faltaría más! Sin embargo, me gustaría hacer una reflexión sobre las virtudes de cada opción. Aviso desde ya que personalmente soy más partidario de correr sin música. Cuestión de gustos.

Ventajas de correr con música

Creo que es la opción más extendida entre los runners, y es que tiene sus ventajas. Es indiscutible que la música puede ser una fantástica compañera de running. De hecho, escuchar música mientras haces ejercicio es una agradable forma de amenizar la actividad física.

En ocasiones hacer running puede llegar a ser muy agotador. No obstante, para contrarrestar esos momentos de bajón en que necesitas un pequeño empuje para continuar: nada mejor que un poco de motivación extra en forma de melodías alentadoras. Asimismo, la música puede resultar un buen estímulo para correr en días donde pensamientos negativos te invaden de forma recurrente.

Por si fuera poco, los mayores defensores de la práctica del running con música argumentan que ésta ayuda a modelar nuestro rendimiento. Así lo confirman algunos estudios científicos, que concluyen que el ritmo de nuestras zancadas tiende a sincronizarse con el de la música. Por lo tanto, si sales a correr con el objetivo de marcar un ritmo pausado, un poco de música chillout puede echarte un cable para que tus piernas no se animen más de la cuenta. En el caso opuesto, ¿qué tal una playlist de rock duro como mejor aliado?

Ventajas de correr sin música

Una de las numerosas virtudes de salir a correr es que ayuda a despejar tu mente. Además, a diferencia de otros deportes, el running tiene la particularidad de ser una actividad que permite un alto grado de introspección. Es por todo esto que, en situaciones de bloqueo mental, es una opción ideal para encontrar inspiración y que fluyan muchas ideas. De igual forma, es una buena oportunidad para desconectar, dejar la mente blanco y focalizarte en tu alrededor. Más aún si corres rodeado de naturaleza. Desgraciadamente, por lo general, la música supone una distracción para alcanzar dichos estados mentales.

Además, incluso si no persigues ninguna disposición mental en concreto, es recomendable tener el sentido de la audición libre de música para así poder reaccionar rápidamente ante posibles peligros. Especialmente en ciudad, donde acostumbran a abundar locos al volante.

Otro punto a favor del running libre de música es que te permite escuchar el sonido de tu respiración y de tus zancadas. Esto es primordial para darte cuenta de si deberías aflojar el ritmo, o de si estás pisando con demasiada fuerza, castigando así las articulaciones.

Una razón de peso más para correr sin música es que por muy ergonómicos que sean los reproductores de música, éstos siguen siendo incómodos de llevar. Además, su uso prolongado en el tiempo es perjudicial para el sistema auditivo.

Por último, en el día de la carrera, no hay nada comparable a venirse arriba por los gritos de ánimo de los espectadores. A mi parecer constituyen una de las principales razones por las cuales las carreras populares son especiales. Por ello, te sugiero que aproveches esas ocasiones para disfrutar del sonido ambiental.

En resumen, ¿qué es mejor? La respuesta depende, como casi todo en esta vida. Personalmente prefiero hacerlo sin música. En todo caso, te animo a que pruebes ambas opciones para que experimentes por tí mismo.

Cuéntanos, ¿eres más de running con música, o sin ella? Estamos deseando conocer cuáles han sido tus experiencias 😉

Àlex Huete – who has written posts on El blog de Drakks.


Posted on: 03/11/2015 | Author: Àlex Huete
Categories: Running

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